Principios Del Tratamiento De Heridas

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La lesión de la piel supone un empeoramiento de la calidad de vida delpaciente, aumenta las necesidades de cuidados y, consecuentemente, el costede los mismos.

 

En estas situaciones, la protección es vital tanto para evitar traumatismos adicionales como para proteger la piel sana.

 

La piel envejecida pierde hidratación, firmeza y elasticidad. La capa de grasa subcutánea se hace más fina y frágil, disminuye el aporte sanguíneo, la actividad glandular disminuye y el reemplazo epidérmico es más lento.

 

Los líquidos o fluidos corporales poseen enzimas que pueden afectar a la piel, por tanto, hay que controlar la orina y heces y el exudado de heridas. Además, se produce maceración (reblandecimiento y ruptura de la piel por exposición prolongada al agua u otro fluido, la piel aparece blanca y empapada), hecho que contribuye a retrasar la cicatrización, ya que la piel es más propensa a la fricción y el daño, favoreciéndose el crecimiento bacteriano. La maceración puede aparecer cuando las heridas son altamente exudativas o hay un contacto con fluidos corporales (orina o heces, produciéndose, además, irritaciones enzimáticas y químicas) o se producen secreciones alrededor de un drenaje o en pliegues cutáneos.

 

La continúa retirada y reaplicación de apósitos adhesivos y esparadrapos provoca debilitamiento cutáneo y ruptura de la piel. Es frecuente observar fenómenos de maceración, descamación, eritema, prurito, dolor, vesículas y edema.

 

La piel necesita, pues, cuidados específicos que permitan controlar al exudado y la humedad cutánea y traten cualquier enfermedad cutánea subyacente o infecciones. Pueden utilizarse diversos tipos de productos:

 

1. Productos cosméticos

Cremas hidratantes, emolientes, protectoras. La mayoría contraindicadas por su efecto citotóxico sobre las heridas. Se presentan en excipientes y componentes que pueden tener efecto sensibilizante como alcohol etílico, parabenos, propilenglicol o resina de pino.

 

2. Óxido de zinc y pasta de Baraya

Pueden provocar saturación en la piel con problemas irritativos y dificultar el pegado de apósitos. Pueden ser difíciles de retirar

 

3. Vaselina

Genera los mismos problemas que los anteriores, puede provocar maceración.

 

4. Soluciones limpiadoras

Sobrehidratan la peri-lesión con el consiguiente riesgo de maceración, suelen contener sulfactantes aniónicos y la mayoría son citotóxicos. No se usarán de forma sistemática.

 

5. Películas barrera

Compuestas por un copolímero acrílico a base de una película, un plastificante y un solvente en base de silicona. Se adhieren a la capa córnea de la piel desprendiéndose a las 72 horas. Protegen frente a sustancias irritantes, heces, orina, secreciones y exudados, y frente a los problemas mecánicos ocasionados por los adhesivos.

 

Cura De Heridas

 

Mientras que antes se pensaba que la mejor forma de curar una herida era mantenerla seca, actualmente se ha observado que la curación es más rápida en un ambiente húmedo y con un apósito oclusivo frente a curas secas con formación de costra.

 

Ventajas de la cura húmeda:

  • Evita la desecación del tejido viable.
  • Estimula la reepitelización y granulación.
  • Minimiza la formación de costra.
  • Permite que el exudado aporte nutrientes a la herida.
  • Permite la autolisis.
  • Previene inactivación de células necesarias en la reparación.
  • Reduce el dolor.

 

Un ambiente seco conduce a la deshidratación y muerte celular, reduce la migración epitelial y puede aumentar la herida e incrementar la inflamación.

Un apósito semipermeable en una herida crea un ambiente húmedo que se comporta como barrera para el agua, microbios y trauma químico y mecánico. Además, estimula la migración epitelial al no tener que “esquivar” una costra.

 

Las heridas crónicas pueden requerir diferentes tipos de tratamiento. Un ambiente húmedo contribuirá a la curación al crear un clima favorable para la producción, crecimiento y migración celular. La elección del apósito es muy importante, ya que los niveles de exudado pueden ser muy variables y los cambios de apósito pueden lesionar la débil capa epitelial neoformada.

 

Preparación De La Herida Crónica

 

La preparación del lecho de la herida tiene como principal objetivo eliminar las barreras locales que dificultan o impiden la cicatrización. Se basa en el control o realización de tres aspectos de la herida:

  • Control de la contaminación o infección.
  • Control de la necrosis.
  • Control del exudado.

 

Control de la flora bacteriana

 

Todas las heridas crónicas contienen bacterias, pero no todas están infectadas. La infección se caracteriza externamente por enrojecimiento, hinchazón, dolor, sangrado fácil, mucho exudado, tejido débil que rompe fácilmente y curación detenida. El nivel bacteriano se controlará mediante:

  • Antibióticos locales y generales.
  • Desbridamiento del tejido necrótico.
  • Control del exudado.
  • Curas frecuentes.

 

Control de los tejidos necróticos

Los tejidos necróticos, desvitalizados o muertos, son un excelente caldo de cultivo para bacterias y suponen una barrera para la cicatrización. Los tejidos necróticos externos se secan y forman una dura costra o escara y los profundos se mantienen con una consistencia viscosa (esfacelo).

 

El tejido necrótico se controla mediante el desbridamiento. Así, existen diversos métodos de desbridamiento

 

  • Quirúrgico: es el más rápido. Indicado ante escaras gruesas muy adherentes y tejido necrótico de lesiones muy extensas. Suele afectar a tejido sano y provoca sangrado. Necesita analgesia y sedación o anestesia. Contraindicado en heridas no cicatrizantes por falta de vascularización.
  • Enzimático: es la aplicación local de enzimas exógenas. Se han usado muchas (papaína, desoxirribonucleasa, fibrinolisina, tripsina, etc.), pero la más usada actualmente es la colagenasa bacteriana procedente del Clostridiumhistolyticum. Hay que proteger la piel periulceral y aumentar el nivel de humedad de la herida.
  • Autolítico: es el que se produce de forma natural en todas las heridas. Se produce por acción de fagocitos, macrófagos y enzimas proteolíticas. Se favorece con las curas húmedas. Los hidrogeles aportan la hidratación necesaria para este proceso. Puede ser el método de elección cuando no se pueden realizar otros métodos y puede aplicarse a la vez que otros. Bien tolerado, tiene una acción más lenta en el tiempo.
  • Terapia larval: utilización de larvas de insectos para que eliminen el tejido desvitalizado.
  • Mecánico: no selectivo, puede hacerse mediante gasas húmedas que al secarse se pegan al tejido. Cuando se retiran eliminan tejido. Irrigación a presión, mediante sistemas de presión controlada (jeringa de 20 ml. con aguja amarilla y SSF, obteniendo una presión de 7-8 psi).
  • Químico: contacto con sustancias como la solución de Dankin (hipoclorito sódico) que disuelven el tejido necrótico. Están en desuso, prácticamente desaconsejadas por su efecto lesivo sobre tejido sano y su carácter doloroso.

 

Control del exudado

 

El exudado es fluido y desbridado celular que se desprende normalmente desde una herida en la fase inflamatoria. El de una herida crónica es diferente al de una herida aguda, ya que contiene enzimas proteolíticas que causan daño. Es un excelente medio de cultivo bacteriano. Retrasa o bloquea la proliferación celular y, por tanto, la cicatrización. Existen diferentes tipos de exudado:

 

  • El exudado seroso es de un color amarillento transparente, y se da en heridas con cicatrización normal.
  • El exudado fibroso es fino, de un amarillento gel traslucido que puede formar una costra fina. Aparece en heridas con cicatrización normal.
  • El exudado purulento es espeso, opaco y con olor desagradable. Indica células muertas e inflamación y puede ser un signo de infección.
  • El exudado hemorrágico es sangrante, en heridas que no cicatrizan correctamente. Puede ser un signo de infección.

 

El control del exudado implica el uso de apósitos para absorber el exceso de líquidos.

 

Apósitos

 

Un Apósito debe cumplir idealmente los siguientes requisitos:

  • Proporcionar un ambiente húmedo.
  • Controlar el exudado: el exudado está todavía en estudio en cuanto a su función en la cicatrización, ya que: o proporciona nutrientes, o contiene factores de crecimiento, o es un medio de transporte celular, o evita secado de tejido, o facilita la migración epitelial, o reduce el dolor, o y facilita el control de la infección.
  • Facilitar el intercambio gaseoso.
  • Mantener una temperatura constante en el lecho de la herida. La disminución de ésta en las curas hace más lentos los procesos de mitosis celular, retrasándolos entre 4 y 6 horas.
  • Proteger las heridas de microorganismos: los apósitos semioclusivos permiten la existencia de bacterias colonizantes, pero sin permitir la entrada de nuevas bacterias. No se recomienda el uso de apósitos semioclusivos en heridas infectadas.
  • Proteger la herida de la contaminación.

Proteger la herida de los traumatismos. En el mercado, existe una gran cantidad de apósitos disponibles para el cuidado de heridas:

  • De ácido hialurónico.
  • De alginato.
  • Con carga iónica.
  • De carbón activo.
  • De colágeno.
  • Compuestos
  • De espumas poliméricas.
  • De film o película de poliuretano.
  • Hidrocoloides
  • Hidrogeles
  • Moduladores de proteasas.
  • No adherentes.
  • Con plata.
  • Salinos
  • De silicona.

 

A continuación, veamos cuáles son los apósitos más comunes:

1. Apósitos de alginato

Derivados de algas marinas, su componente principal es el ácido algínico con un alto contenido en calcio. Absorben entre 10 y 20 veces su peso. Es útil en heridas por presión y cualquier herida altamente exudada, también en heridas infectadas (pero sin apósito secundario semioclusivo). En heridas secas, pueden producir dolor. Cuando se usan como hemostáticos se deben reemplazar a los 10 minutos por otro.

 

2.Apósitos de carbón activo

Absorbe moléculas responsables del mal olor. Están indicados en heridas exudativas e infectadas con mal olor. Necesitan fijación con apósitos secundarios. Nunca hay que cortarlos, ya que se pueden desprender moléculas de carbón activo que pueden pigmentar la herida.

 

3. Apósitos compuestos

Son capas de diferentes tipos que se potencian sinérgicamente. Son una alternativa a la mezcla de diferentes apósitos.

 

4.Apósitos de espuma de poliuretano o hidrocelulares o hidropoliméricos o hidroalveolares o foam

 

Son altamente absorbentes, mantienen ambiente húmedo y proporcionan aislamiento térmico, almohadillado y protección. Son adecuados en todas las heridas crónicas y agudas moderadas o altamente exudativas. No deben emplearse en heridas secas o superficiales. Favorecen la autolisis y no forman gel ni desprenden olor. Junto con los hidrocoloides, son los apósitos más utilizados.

 

5. Apósitos de film de poliuretano

Son semioclusivos, extensibles y fácilmente adaptables. Son útiles para proteger ante fricción o roce y como apósitos secundarios. Además, son permeables a vapor de agua y gases, pero impermeables a líquidos y microorganismos. De este modo, no tienen capacidad de absorción de exudados. Se utilizan, especialmente, para heridas superficiales, tales como quemaduras superficiales, zonas donantes de espesor parcial, heridas quirúrgicas suturadas, etc.

 

6. Apósitos hidrocoloides

Están compuestos por agentes formadores de gel junto a otras sustancias como elastómeros o aditivos. Tienen forma de placa, de modo que el apósito se adhiere a la piel. Así, tienen una moderada capacidad de absorción. Forman un gel suave con coloración y olor peculiar. Facilitan la autolisis del tejido esfacelado y crean ambiente húmedo bajo el apósito (están unidos a un film de poliuretano). Son útiles en heridas con nivel de exudación bajo o moderado y en úlceras con esfacelos. Normalmente, están contraindicadas en heridas infectadas.

 

7. Apósitos hidrogeles

Son geles poliméricos hidrofílicos con gran contenido en agua (70-90%) que aportan líquido a los tejidos, pero tienen capacidad mínima de absorción. Favorecen la autolisis. Se utilizan con un apósito secundario semioclusivo y pueden permanecer 2 o 3 días. Además, favorecen la granulación y tienen cierto efecto antiálgico. Están indicados en heridas secas y necróticas, en heridas con nivel exudativo bajo o moderado y en heridas cavitadas como relleno (especialmente en casos de exposición de tendones, cápsula articular, hueso, etc.).

 

8. Apósitos no adherentes

Se colocan directamente sobre la herida para actuar como intermedio entre la herida y el apósito absorbente (evitando así que se adhiera directamente a la herida). Algunos incorporan medicamentos como la sulfadiazina plata o la neomicina.

 

9. Apósitos con plata

Contienen plata, agente bactericida de alta efectividad, pocos efectos secundarios y poca propensión a generar resistencias.

 

Pasos para curar la herida de un perro de forma efectiva

 

  • Lo primero antes de proceder a desinfectar la herida de un perro es identificar el tipo de lesión que ha sufrido. Simplemente puede tratarse de un corte con un algún objeto en casa o en otros casos más graves, también podemos encontrarnos con la mordedura o el arañazo de otro perro, o una quemadura.
  • Si las lesiones que presenta nuestra mascota van más allá de presentar un carácter leve o moderado, lo más aconsejable es acudir rápidamente a un veterinario para que aplique el tratamiento más adecuado.
  • En el supuesto de que la herida no sea demasiado grave y contemos con los conocimientos básicos necesarios, es importante empezar limpiando la zona con suero fisiológico o algún producto indicado para favorecer el arrastre de la suciedad. En este punto es muy importante revisar si existe algún resto extraño en el interior, como barro o trozos de cristal, que se deben retirar con sumo cuidado para no hacer más daño al animal. Es fundamental utilizar gasas estériles en este proceso en lugar de algodones que pueden dejar restos de fibras en la herida.
  • La siguiente tarea sobre cómo curar una herida a un perro consiste en la desinfección de la misma. Cualquier corte o arañazo en la piel suele estar contaminado con microorganismos, por lo que hay que evitar que se reproduzcan causando una infección. Sobre todo, cuando la zona afectada estaba muy sucia al principio conviene aplicar agua oxigenada o yodo. En los casos más graves, también está indicada la medicación tópica a base de antibióticos para reducir la probabilidad de que aparezcan complicaciones.
  • Para que la lesión cicatrice bien, lo más aconsejable es dejar que se seque al aire, ya que, si se tapa, el proceso de curación necesita más tiempo. Llegados a este punto conviene no perder de vista al animal para evitar que se rasque la herida o se roce con alguna superficie. Únicamente se debe cubrir la herida con una gasa en los casos excepcionales, como por ejemplo al salir a pasear a la calle o para dormir.

 

Enlace: Video cura heridas https://youtu.be/yj_Ik1HBCyQ